En un bosque, la confianza se recuperó

Una vez, en alguna parte de la historia del tiempo, existieron dos pájaros que coincidieron en un mismo árbol en el momento de construir lo que su nido sería.

El primero de ellos — Irvin —, un pájaro de ávidos colores en su plumaje, un poco retraído y un poco misterioso. Se había caracterizado siempre por ser un pájaro luchador, el que siempre construía los mejores nidos, un poco perfeccionista y hasta algo egocéntrico.

Por el otro lado — Estün — , un pájaro de plumas no tan llamativas por sus colores, se notaba que aquel pájaro había pasado por bastantes malas circunstancias, quizá muchos inviernos habían hecho de él, un pájaro seco y desconfiado. Era un poco necio y nada perfeccionista.

El árbol de encuentro, un gran cedro en medio del bosque con raíces fuertes que sostenían una amplia copa llena de verdes y llamativas hojas en perfecto estado.

El pájaro de las hermosas plumas, fue el primero en llegar al cedro con el fin de convertirlo en su hogar para el invierno que se avecinaba. Llegó con todas las pequeñas, pero fuertes ramas que había encontrado y puso en marcha la construcción de su posada para los próximos 4 meses. Por su parte, el cedro feliz se encontraba de compartir el invierno con Irvin, quien había demostrado sería una excelente compañía.

El invierno pasó y con él, Irvin se esfumó, el cedro nunca tuvo noticia alguna sobre aquel pájaro de ávidas plumas que sobre su tronco reposó. Triste desde aquel momento, el cedro nunca más permitió que ningún pájaro a su tronco se acercara, puso miles de trampas que impedían el poder un nido construir.

Pasaron los años, y justo en un otoño, llegó Estün, aquel pajaro no tan llamativo con la esperanza de un refugio encontrar; el cedro a la defensiva, pues ya no confiaba en nadie, no le permitió su tronco utilizar. Estün por su parte pensó que ese sería la perfecta oportunidad para no desgastar energías en defenderse de otras especies, pues habían múltiples trampas en el cedro que lo protegerían y así sobreviviría al frío invierno que se aproximaba.

Poco a poco con el pasar de los días, Estün logró ganarse la confianza de aquel viejo cedro y de esta manera entre ambos se brindaron compañía durante los siguientes cuatro meses de ese invierno. Ahora, cada año a la misma fecha cuando su ruta nuevamente al cedro lo lleva, aparece Estün, feliz porque pasará los próximos días al lado de lo que para él es su hogar.

Advertisements

3 thoughts on “En un bosque, la confianza se recuperó

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s